Carta Manifiesto
Carta Manifiesto de Río de Janeiro
Territorio, Personas e Inteligencia Artificial: formando una nueva generación de ciudadanos, empresas y organizaciones
El territorio ofrece las oportunidades. La educación prepara a las personas. La tecnología amplía la capacidad de realización. Las empresas generan actividad económica y empleo. Y la cooperación entre los sectores transforma esas fuerzas en desarrollo sostenible.
Esta carta nace del lanzamiento de Workforce Brasil, en Río de Janeiro, y propone un objetivo común: elevar el potencial de los territorios para transformar realidades, generar oportunidades y formar una nueva generación de ciudadanos, profesionales, empresas y organizaciones públicas y privadas.
Un territorio inteligente no se compra hecho: se forma con gente
Vivienda, ingeniería, infraestructura e inteligencia transforman un lugar en territorio inteligente, pero lo que lo hace avanzar es el emprendimiento y las personas preparadas.
Por qué en Río, por qué el 26 de octubre
El 26 de octubre de 1983, en Brasilia, Argentina, Brasil, México, Nicaragua y Venezuela firmaron el Acta Constitutiva de la Red de Información Tecnológica Latinoamericana (RITLA), organismo intergubernamental creado en el ámbito del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), con Núcleo Central con sede en Río de Janeiro. Entre sus objetivos estaba estimular la formación y la capacitación de las personas necesarias para el desarrollo tecnológico de la región.
Fue a partir de la RITLA que se propuso la Zona Internacional de Servicios (ZIS). Exactamente 43 años después, Workforce Brasil retoma, en el mismo Río de Janeiro, la pregunta que aquel acto dejó abierta: cómo hacer del conocimiento una capacidad productiva que permanezca en el territorio y en las personas.
La cuestión que nos reúne
¿Cómo transformar las oportunidades y los desafíos de un territorio en empleo, formación profesional, innovación y nuevos negocios?
Vivienda, ingeniería, infraestructura e Inteligencia Artificial (IA), aplicadas a escala, desde la escuela hasta la recalificación de quienes ya están en el mercado laboral, son uno de los grandes desafíos y una de las grandes oportunidades de Río de Janeiro y de las Américas. La respuesta exige una nueva forma de cooperación entre quienes construyen, enseñan, emplean, emprenden y formulan las políticas públicas.
Los corredores que nos conectan
Río no necesita empezar de cero. Tiene proyectos, competencias, instituciones y una posición que lo sitúa en el cruce de tres ejes:
- El Corredor Miami-Río de Janeiro, primer nodo binacional de la ZIS, que conecta competencias, instituciones, tecnologías e inversiones para transformar conocimiento en capacidad productiva.
- El Corredor de las Américas, articulado con la Organización de los Estados Americanos (OEA), que lleva la misma agenda de norte a sur del hemisferio.
- El Corredor Bioceánico, que abre la conexión del Atlántico al Pacífico, con el proyecto piloto del Fuerte de Copacabana como punto de partida de esta agenda en Río.
En todos ellos, la formación de las personas es el eslabón común: un corredor que solo mueve carga y capital, sin preparar gente, pasa por el territorio sin quedarse en él.
Lo que defendemos
Vivienda y profesión van juntas. El país necesita ampliar el acceso a la vivienda para millones de familias y, al mismo tiempo, formar profesionales para construir de forma más productiva, tecnológica y sostenible. La política de vivienda y la construcción industrializada deben tratarse como una sola agenda de vivienda, productividad, formación profesional y generación de empleo.
La ingeniería digital necesita personas preparadas. El software avanza rápidamente. El desafío es preparar a técnicos, ingenieros y gestores para usar el modelado de información de la construcción (BIM, Building Information Modeling), procesos colaborativos e IA con competencia, productividad y responsabilidad, y recalificar a quienes ya trabajan en la construcción civil.
Cada inversión en infraestructura debe dejar dos herencias. La primera es la obra: puertos, aeropuertos, ferrocarriles, carreteras y sistemas logísticos más modernos, eficientes, seguros y sostenibles. La segunda son las personas: profesionales capaces de proyectar, construir, integrar, operar y hacer evolucionar esos sistemas, y emprendedores preparados para crear nuevas soluciones. Esta segunda herencia debe planificarse desde el inicio de cada proyecto.
Formar también es formar a quienes emprenden. La formación profesional debe preparar a las personas para ocupar empleos y también para crear empresas. Las Empresas Junior, startups y pequeños negocios acercan a estudiantes y jóvenes profesionales a desafíos reales de organizaciones públicas y privadas.
La IA es una cuestión de formación. La pregunta ya no es si la IA transformará el trabajo, sino cómo preparar a las personas para trabajar con ella, de la escuela a la universidad, de la cualificación técnica a la recalificación de quienes ya tienen empleo, sin perder de vista la responsabilidad humana.
Las competencias se forman a lo largo de la vida. Ninguna de estas agendas se sostiene con una formación que termina en una sola etapa. Defendemos una trayectoria continua de aprendizaje a lo largo de la vida (lifelong learning): la base en ciencias, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas (STEAM, Science, Technology, Engineering, Arts and Mathematics) desde la escuela; la educación técnico-profesional; el perfeccionamiento de quienes ya trabajan (upskilling); y la recalificación de quienes cambian de ocupación (reskilling). Las competencias técnicas, digitales, verdes y socioemocionales deben ser reconocidas dondequiera que se hayan adquirido, incluso en el propio trabajo, y certificadas de modo que la persona pueda llevarlas de un empleo a otro. Y la calidad de esta formación debe compararse con referencias internacionales, como PISA-VET, la evaluación internacional de la educación y formación profesional (VET, Vocational Education and Training) que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) está implementando.
El territorio necesita leerse con método. La información que describe un territorio debe producirse con un método científico probado, rastreable y replicable, uniendo los datos oficiales a lo que viven las personas. Sin ello, la prioridad de una inversión es solo la opinión de quien habla más fuerte. Esa lectura es el punto de partida de cada parada de Workforce Brasil.
El ciclo que queremos poner en marcha
- 1. Un territorio bien estructurado atrae talento y a quienes emprenden.
- 2. Quienes emprenden crean soluciones para problemas locales.
- 3. Las soluciones que crecen generan trabajo calificado y recaudación.
- 4. El trabajo y la recaudación financian la próxima ronda de vivienda, ingeniería, infraestructura e inteligencia.
- 5. Nada de esto gira sin gente preparada en cada etapa. Ese es el eslabón que asume Workforce Brasil.
Brasil y Río ya tienen herramientas para poner en marcha este ciclo: los datos abiertos del territorio, como DATA.RIO, de la Alcaldía de Río; el entorno regulatorio experimental y el Contrato Público para Solución Innovadora, creados por el Marco Legal de las Startups (Ley Complementaria nº 182/2021); y la posibilidad de transformar un barrio o una red en laboratorio vivo, por acuerdo con quien la administra.
Lo que proponemos
Una agenda práctica de cooperación, de Río de Janeiro a las Américas, que conecte:
- Territorio: desafíos y oportunidades prioritarios, identificados con método.
- Educación: base STEAM desde la escuela, formación inicial, capacitación técnica, upskilling y reskilling a lo largo de la vida, con reconocimiento y certificación de competencias.
- Tecnología: IA y herramientas digitales aplicadas a escala.
- Empleo: formación cercana a las necesidades de las empresas y de las nuevas profesiones.
- Negocios: proyectos, alianzas y oportunidades de inversión.
- Políticas públicas: cooperación entre gobiernos, universidades, empresas y organizaciones de la sociedad civil.
Proponemos también un método: reunir las contribuciones de los sectores y dejar claro dónde hay consenso, dónde hay divergencias y qué depende de una decisión. El propósito no es eliminar las divergencias, sino transformarlas en cuestiones claras, con alternativas y encaminamientos, para llegar a proyectos piloto con metas, responsables e indicadores.
Lo que asume quien firma
Cada institución que firma esta carta se compromete a:
- 1. Designar a una persona responsable del seguimiento de la agenda.
- 2. Llevar al menos un proyecto, un dato, un desafío real o una brecha de competencias de su campo a la mesa de trabajo de Workforce Brasil.
- 3. Rendir cuentas de lo que avanzó en la próxima parada: qué se hizo, quién lo hizo y qué falta.
Nuestro llamado
Invitamos a gobiernos, universidades y centros de investigación, empresas y entidades sectoriales, instituciones financieras, escuelas, profesionales, jóvenes emprendedores, pequeñas empresas y especialistas en datos e IA a responder juntos una pregunta sencilla:
¿Qué proyectos podemos poner en marcha, con qué socios, qué recursos y qué metas, para demostrar que la integración entre territorio, tecnología y personas genera resultados medibles?
Del Fuerte de Copacabana a Miami, y de los corredores de las Américas al Pacífico, proponemos una agenda glocal en la que vivienda, ingeniería, infraestructura, educación, emprendimiento e IA actúen como fuerzas complementarias.
Elevar el territorio. Preparar a las personas. Conectar empresas. Transformar oportunidades en desarrollo.


















